El dirigente de Artigas llega al 80.º Congreso Electoral con preguntas concretas sobre auditoría, balance, controles y el contrato televisivo entre OFI y la AUF

“Voy a lo que te decía y sospecho de algo: Es más difícil tener plata que no tenerla. Porque la gente empieza a marearse, y después tenés que andar echando consejeros por tema de manejo de dinero”.

En el Congreso de Tacuarembó de 2024 se aprobó el Balance correspondiente al ejercicio 2023/2024 y, al mismo tiempo, se resolvió crear una comisión con representantes de las Confederaciones y apoyo técnico para realizar un análisis de los excedentes y una auditoría externa a partir del ejercicio iniciado el 1.º de julio de 2024 y durante los dos ejercicios siguientes. Vezoli estuvo allí. Y por eso la pregunta que plantea ahora no es nueva:

¿Qué pasó con aquella auditoría?

La cuestión adquirió todavía más relevancia porque en 2025 el propio Consejo Ejecutivo de OFI presentó una ponencia solicitando reconsiderar la resolución sobre la auditoría externa, argumentando costos, cuestiones presupuestales y la existencia de mecanismos internos de control mediante el Consejo Fiscal. Por eso Vezoli quiere saber qué llegará finalmente al Congreso de Durazno.

Su preocupación va más allá de una auditoría.

“Me consta que la estructura de OFI no está soportando procesos sólidos para poder gestionar bien y estar seguros de lo que estamos haciendo. Yo lo dije en el Congreso de Tacuarembó, con las discusiones que tuvimos sobre el balance”. Y aquí aparece uno de los puntos centrales de su planteo: tener dinero no necesariamente significa tener una organización preparada para administrarlo.

“Hay mucho entusiasmo en mostrar plata, y yo les decía en 2004: cuando no teníamos plata éramos buenos y solidarios; rascábamos el tarro y buscábamos de donde no había recursos para sacar las cosas. Fuimos extraordinariamente buenos en la escasez. Ahora hay que demostrar que somos realmente buenos con dinero”.

La frase tiene una carga especial en la víspera de un Congreso en el que la administración económica estará inevitablemente bajo la lupa.

La documentación oficial de OFI para el 80.º Congreso incluye la Memoria Anual 2025-2026, el Balance del período julio de 2025 a junio de 2026 y el Informe del Consejo Fiscal. Por lo tanto, la discusión no será si existe documentación contable para considerar: la propia convocatoria oficial confirma que el Balance y el informe fiscal forman parte de la documentación del Congreso. Otra cuestión distinta es si se presentará la auditoría externa prevista en 2024 y bajo qué alcance.

Vezoli lleva el planteo hasta una conclusión que considera preocupante:

“Si en estas circunstancias nos cuesta corregir un balance que es una pavada, nos cuesta tener un gerente financiero y nos cuesta que la Fiscal trabaje y estamos llenos de dinero!!!!!”

Es una crítica que apunta directamente a la capacidad institucional. Porque para Vezoli el problema no es únicamente cuánto dinero entra. La pregunta es cómo se administra, quién controla, qué información reciben las ligas y qué mecanismos existen para garantizar que las decisiones financieras sean transparentes.

El otro gran capítulo de la conversación es la relación entre OFI y AUF. Vezoli no cuestiona la existencia de un vínculo institucional. Lo que cuestiona es la forma en que ese relacionamiento se desarrolla.

“Nosotros no queremos que el relacionamiento con AUF esté personalizado en algunos actores”.

La afirmación aparece en un momento en que la relación entre ambas organizaciones tiene una dimensión económica, deportiva e institucional cada vez mayor. Y Vezoli agrega:

“La liga que vote tiene que tener la libertad de elegir entre algo al que le puede exigir un cambio o un modelo que ya conocemos: sustentado en la hegemonía del Sur y en una connivencia con AUF, que habría que revisar”.

La palabra “connivencia” corresponde a la valoración expresada por Vezoli; no debe presentarse como un hecho probado sin documentación que lo sustente.

Pero hay una pregunta que adquiere especial relevancia en estas horas. La televisión. Vezoli plantea que existe actualmente un contrato relacionado con la comercialización de derechos entre OFI y AUF y sostiene que no tuvo acceso al documento.

“Ahora el contrato de televisión es entre AUF y OFI, y no lo pudimos ver al contrato. ¡Qué tanto secreto hay!”

La documentación oficial muestra que el tema de los derechos televisivos y su comercialización viene siendo tratado institucionalmente. En un acta del actual período, OFI informó sobre el estado de los aportes de AUF y sobre la situación del contrato vinculado a la comercialización de derechos de los torneos de selecciones y clubes; también consta una reunión con DirecTV para trasladar las aspiraciones de OFI. La pregunta de Vezoli, entonces, queda planteada:

¿Quiénes conocen el contrato? ¿Qué establece? ¿Qué recibe OFI? ¿Qué obligaciones asume? ¿Y por qué un dirigente que participa de la estructura de la organización afirma no haber podido acceder al documento?

Son preguntas que pueden responderse con una sola cosa: el documento.

Vezoli también vuelve sobre una discusión territorial que atraviesa buena parte de la historia reciente de OFI.

“Espero una OFI con menos lejanía. A veces se habla en el discurso de que no es tan así. Sin embargo, hay muchos datos concretos y objetivos que las lejanías definen: desventaja, orfandad”.

Y pone como ejemplo la distribución de los fideicomisos.

“Hay que mirar la distribución de los fideicomisos y ahí verás clarito cómo incide una OFI hegemónica orientada con el peso de gobernar hacia el Sur solamente”.

También cuestiona que durante una campaña electoral se utilicen los proyectos financiados mediante fideicomisos como argumento político:

“Me molesta que en campaña se hayan utilizado los proyectos fideicomisos, que son fondos del Estado, de todos los uruguayos, como mercancía electoral. Eso no es correcto”.

Aquí también corresponde distinguir la crítica política de los datos concretos sobre distribución y asignación: esas cifras deben ser documentadas proyecto por proyecto.

Hay algo que atraviesa toda la entrevista. Vezoli no habla solamente de una elección. Habla de modelo institucional. De controles. De dinero. De transparencia. De relación con AUF. De televisión. De representación territorial. De una OFI que, a su entender, debería recuperar cercanía con las ligas. Y hay una frase que resume buena parte de su pensamiento:

“Es más difícil tener plata que no tenerla. Porque la gente empieza a marearse”.

El sábado, en Durazno, los congresales tendrán sobre la mesa la documentación oficial correspondiente al ejercicio 2025-2026 y deberán elegir las autoridades para el nuevo período. La convocatoria oficial confirma que el acto electoral forma parte del 80.º Congreso Ordinario de OFI. Pero además de los votos habrá otra cuestión que no aparece en ninguna planilla electoral:

Jorge Vezoli llega a Durazno con sus respuestas. Y, sobre todo, con preguntas que ahora deberán ser contestadas con documentos.


JORGE VEZOLI

DIARIO URUGUAY · PERIODISTAS EN RED ASOCIADOS
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