“UN DÍA ANTES SE TEJE Y SE ENTRETEJE LA ELECCIÓN DE LA ORGANIZACIÓN DEL FÚTBOL DEL INTERIOR (OFI)”

“En la Liga de Rivera, por intermedio de la Liga, los compañeros tienen recibo y hace tres años le están cobrando el carné y nunca le han llegado.”

EL FÚTBOL PARTIDO EN DOS

Daniel Suárez fue contundente al describir el escenario. “Hoy el fútbol del interior está dividido en dos partes. Del río Negro para el norte y del río Negro para el sur.” La afirmación no es menor. Porque detrás de esa división geográfica aparece una discusión mucho más profunda: ¿quién decide el futuro de OFI y quién representa realmente los intereses de sus ligas? Y en ese contexto aparece una pregunta inevitable: ¿Las Confederaciones siguen teniendo capacidad real de conducción o las decisiones terminan tomándose en otros ámbitos?

La respuesta que surge del testimonio es preocupante. Suárez sostiene que, en las actuales condiciones, resulta prácticamente imposible alcanzar acuerdos: “Así como estamos hoy es imposible ponernos de acuerdo las Confederaciones con OFI.” No es una frase electoral. Es una radiografía política.

“En Rivera no pueden subir el formulario al sistema COMET porque los árbitros hace tres años que no tienen carné. Y estamos en el 2026, y están manteniendo prácticas que tenían en 1990.”

EL CASO RIVERA: “ESTÁN MANTENIENDO PRÁCTICAS DE 1990”

Pero el testimonio de Brajús ingresa todavía más profundamente en el funcionamiento cotidiano. Y pone como ejemplo a Rivera. Según su relato, existen árbitros que desde hace años pagan por su carné, reciben comprobantes de ese pago, pero continúan sin contar con la documentación correspondiente ni aparecer registrados correctamente en OFI.

“En Rivera no pueden subir el formulario al sistema COMET porque los árbitros hace tres años que no tienen carné. Y estamos en el 2026, y están manteniendo prácticas que tenían en 1990.”

La denuncia merece una explicación institucional. Porque no se está hablando de un detalle menor. Se está hablando de árbitros, registros, habilitaciones y de las condiciones bajo las cuales se desarrolla el fútbol oficial.

Brajús agrega: “A los árbitros no le están regalando nada. Los árbitros todos pagan 2 UR.” Y profundiza sobre el caso: “En la Liga de Rivera, por intermedio de la Liga, los compañeros tienen recibo y hace tres años le están cobrando el carné y nunca le han llegado.”

La pregunta que él mismo deja planteada es demoledora: “¿Y por qué?… Porque no tienen carné y no están registrados en OFI.” Son afirmaciones que deberán ser respondidas por quienes tienen responsabilidades institucionales. Porque cuando un sistema deportivo tiene durante años dificultades para registrar y habilitar a quienes participan de sus competencias, el problema deja de ser administrativo y pasa a convertirse en institucional.

CAMPEONATOS BAJO SOSPECHA

El árbitro también amplía el mapa del problema. Habla del norte, del litoral y de la zona fronteriza y plantea una afirmación que, de confirmarse, sería extremadamente seria: “Hay campeonatos que no tendría que tener ninguna validez. Y yo estoy hablando de las ligas oficiales afiliadas a la OFI.”

Una declaración de semejante magnitud no puede pasar inadvertida. ¿Qué campeonatos? ¿Por qué no tendrían validez? ¿Quién los autorizó? ¿Quién controla? ¿Quién fiscaliza? Son preguntas que quedan abiertas y que deberán ser contestadas. Porque si existen competencias oficiales cuya legitimidad administrativa puede ser cuestionada, la propia estructura competitiva de OFI queda bajo la lupa.

Y EN EL MEDIO, UNA ELECCIÓN

Todo esto sucede mientras los dirigentes cuentan las horas. Mientras los teléfonos no paran. Mientras se multiplican las conversaciones. Mientras aparecen acuerdos y desacuerdos. Mientras algunos dirigentes intentan sostener posiciones y otros buscan nuevos caminos.

La elección no se está jugando solamente en una urna. También se está jugando en las conversaciones privadas, en los compromisos asumidos, en los votos que todavía no están asegurados y en las alianzas que pueden modificarse hasta el último momento. Por eso Brajús advierte: “No te sorprendas que habrá traiciones antes de la elección.” La palabra es fuerte.

TRAICIONES. Y adquiere todavía mayor dimensión cuando se recuerda que estamos hablando de una organización que representa al fútbol de cientos de clubes y miles de futbolistas, árbitros, entrenadores, dirigentes y familias.

¿QUIÉN MANEJA LOS HILOS?

La discusión electoral de OFI tampoco puede separarse de otra cuestión que atraviesa toda esta campaña: la relación entre OFI y la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF). Desde distintos sectores se cuestiona la influencia que ejerce la conducción de la AUF sobre la elección de OFI y se sostiene que el resultado electoral puede tener consecuencias que excedan largamente a la propia organización.

La tesis planteada por algunos dirigentes es clara: el control de los votos de OFI puede convertirse en una pieza importante para cualquier proyecto electoral futuro dentro de la AUF. Pero esa es una interpretación política que corresponde contrastar con hechos, documentos y las posiciones públicas de los involucrados.

Lo que sí resulta evidente es que la elección de OFI dejó de ser una disputa exclusivamente deportiva. Es una disputa por poder. Por representación. Por autonomía. Por el modelo de fútbol que vendrá.

CINCO DÍAS QUE PARECEN CINCO AÑOS

A esta altura, cada conversación puede cambiar un voto. Cada voto puede cambiar una mayoría. Y cada mayoría puede cambiar el rumbo de OFI. Por eso este último tramo es frenético. Se habla. Se negocia. Se promete. Se recuerda. Se reclama. Se advierte. Y mientras todo eso ocurre, una enorme parte del fútbol espera respuestas.

Porque los problemas denunciados por Brajús y Suárez no desaparecen después de una elección. Los carnés seguirán pendientes. Los registros deberán aclararse. Las Confederaciones continuarán necesitando respuestas. Las ligas seguirán reclamando participación. Y OFI tendrá que decidir si quiere seguir administrando el presente o comenzar a construir el futuro.

UN DÍA ANTES SE TEJE Y SE ENTRETEJE

Esta es apenas una parte del material obtenido por Diario Uruguay para Periodistas en Red. Hay mucho más para escuchar. Mucho más para analizar. Y, sobre todo, mucho más para preguntar. Porque cuando faltan apenas horas para una elección que puede redefinir el mapa del fútbol uruguayo, cada declaración tiene un peso diferente. Y cada silencio también.

UN DÍA ANTES SE TEJE Y SE ENTRETEJE LA ELECCIÓN DE OFI.

Mañana habrá votos. Pero hoy todavía hay conversaciones. Y algunas de ellas pueden terminar siendo decisivas.

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