A 36 DÍAS DEL CONGRESO ELECTOR DE LA OFI
La denuncia que golpea a Gustavo Bares y pone otra vez la lupa sobre la elección de Durazno, y las nuevas autoridades que tendrán que elegir hasta el 2030.
Y el camino hacia el próximo Congreso Elector de la Organización del Fútbol del Interior parece haber entrado, definitivamente, en una zona donde cada palabra, cada antecedente y cada explicación comienzan a pesar. Faltan 36 días para que el fútbol del interior vuelva a encontrarse con las urnas. El sábado 19 de setiembre de 2026, Durazno será sede del Congreso Elector que deberá definir las autoridades de OFI para el próximo período. Y en el centro de esa carrera aparece nuevamente un nombre conocido: Gustavo Bares. El exdirigente y expresidente de la OFI busca regresar al máximo cargo de la organización. Su candidatura es impulsada por la Confederación del Sur, en una elección que ya tiene otros nombres y que desde hace meses viene generando movimientos, reuniones y acuerdos entre las diferentes confederaciones. Pero ahora aparece una situación que agrega un capítulo inesperado a la campaña. No se trata de una discusión deportiva. No se trata de una diferencia táctica. No se trata de un campeonato. Se trata de una denuncia periodística sobre la situación catastral y tributaria del inmueble donde vive el candidato. Y eso cambia el escenario…

EL PADRÓN 6666
La información fue difundida esta semana por La Pecera, programa de Azul FM, y recogida posteriormente por medios de San José.
El informe puso bajo la lupa el padrón urbano 6666, ubicado en la calle Laura Cortinas, en San José de Mayo. Según la documentación difundida, el terreno tiene aproximadamente 348 metros cuadrados, pero en los registros catastrales aparece con cero metros cuadrados construidos. El problema evidente que plantea la información es que allí existen construcciones. Y el propio Bares reconoció que vive en ese lugar y que la vivienda tuvo reformas y ampliaciones a lo largo del tiempo.
El informe también señaló que el padrón tendría una contribución inmobiliaria anual inferior a los $2.500, debido a la situación registral consignada
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Pero hay algo fundamental que debe quedar claro: la información difundida constituye un señalamiento periodístico y, hasta el momento, no implica por sí misma una resolución judicial o administrativa que determine la existencia de una infracción. Y esa diferencia es esencial.
Porque una denuncia no es una condena. Pero una denuncia pública tampoco desaparece simplemente porque exista una explicación. Debe ser aclarada.

“NO SOY EL TITULAR”
Gustavo Bares respondió. Y su explicación tiene un eje central. No es el titular registral del inmueble. Según relató, el predio está relacionado con una situación sucesoria familiar que viene desde generaciones anteriores. Sus abuelos se instalaron allí. Después vivieron otros integrantes de la familia. Y él continúa residiendo en el lugar.
Bares explicó que su familia está intentando regularizar la situación y que, junto con un hermano, comenzó a trabajar en ese proceso. También reconoció que la vivienda tuvo reformas y ampliaciones. Ese reconocimiento resulta relevante porque la controversia no gira solamente alrededor de quién figura como propietario. También gira alrededor de qué existe físicamente en el padrón y qué aparece declarado en los registros correspondientes. Y allí está la pregunta que queda flotando.
EL DIRECTOR DE OBRAS
Hay una circunstancia que inevitablemente vuelve más sensible el episodio. Gustavo Bares no es un ciudadano ajeno a la administración pública. Es director general de Obras de la Intendencia de San José. Y precisamente desde ese lugar, su actividad profesional está vinculada a una estructura administrativa donde los registros, permisos, construcciones, controles y regularizaciones forman parte de la vida cotidiana.
Bares, por su parte, sostuvo que la situación de su vivienda es familiar y que él no es titular del terreno. También afirmó que es un vecino de San José y que lleva 43 años como funcionario municipal.
La Intendencia, según la información publicada, mantiene su respaldo al jerarca y su secretario general señaló que la administración no había recibido documentación suficiente para confirmar o descartar los señalamientos difundidos. Es decir: hay una denuncia periodística, existe una explicación del involucrado y queda pendiente la documentación que permita establecer con precisión cuál es la situación jurídica, catastral y tributaria del inmueble.
Y EN EL FÚTBOL, LA PREGUNTA ES OTRA
Ahora bien. ¿Por qué este episodio importa en la carrera hacia la presidencia de OFI? Porque Gustavo Bares no está disputando cualquier elección. Está intentando volver a conducir una organización que representa una enorme estructura deportiva del interior uruguayo. Y porque una candidatura presidencial no se construye solamente con votos. También se construye con confianza.
La elección de Durazno ya viene cargada de movimiento político-deportivo. Bares es uno de los candidatos. Pablo Marrero encabeza otra propuesta. Javier Pintos también había sido proclamado por la Confederación del Este y forma parte del escenario electoral.
Las diferentes confederaciones han comenzado a definir posiciones y a negociar apoyos. La elección está abierta. Y en una elección de este tipo, cualquier episodio que obligue a un candidato a dar explicaciones adquiere naturalmente una dimensión política. No porque determine automáticamente su futuro. Sino porque los dirigentes que deberán votar tienen derecho a conocer todos los elementos relevantes antes de entrar al cuarto de decisión.

LA OFI NO PUEDE MIRAR PARA OTRO LADO
Este es quizás el punto más importante. No corresponde condenar anticipadamente a nadie. Pero tampoco corresponde minimizar una situación que fue públicamente denunciada y que el propio involucrado reconoce parcialmente al explicar que vive en el inmueble, que existen reformas y que la regularización familiar está pendiente.
La respuesta institucional adecuada no debería ser el rumor. Tampoco el silencio. Debería ser la documentación.
Catastro.
Intendencia.
Registros.
Situación sucesoria.
Tributos.
Permisos.
Regularización.
Todo aquello que permita transformar una discusión política en una cuestión verificable. Porque el fútbol del interior merece eso. Merece saber.
DURAZNO YA ESTÁ EN EL HORIZONTE
El calendario no espera. El 19 de setiembre, Durazno será el escenario del Congreso Elector de OFI. La fecha fue comunicada oficialmente mediante la Circular Nº 2798, según informó Primera Página. Y cuando faltan apenas 36 días, el reloj electoral empieza a correr más rápido.
Las reuniones se multiplicarán. Las llamadas también. Las confederaciones deberán tomar posición. Los delegados deberán escuchar. Los candidatos deberán explicar. Y los votos, finalmente, decidirán. Pero antes del voto existe algo mucho más importante: la información.

LA PREGUNTA QUE QUEDA
Gustavo Bares ha dado su explicación. Ha dicho que no es el titular del terreno, que la situación proviene de una historia familiar y que su familia procura regularizarla. Eso debe ser recogido y respetado.
Pero también queda planteada otra parte de la historia: ¿por qué un padrón donde existe una vivienda y otras construcciones aparece registralmente con cero metros edificados?
¿Desde cuándo? ¿Qué reformas existen? ¿Qué permisos fueron tramitados? ¿Qué obligaciones tributarias corresponden? ¿Qué parte de la situación depende de la sucesión? ¿Qué debe regularizarse? Y, fundamentalmente: ¿qué dicen hoy los documentos oficiales?
Esas son las preguntas que pueden cerrar el episodio. No los discursos. No las adhesiones. No las operaciones electorales. Los documentos.
36 DÍAS
La cuenta regresiva comenzó. Treinta y seis días para Durazno. Treinta y seis días para que el fútbol del interior defina quién conducirá OFI. Y en el camino aparece ahora este episodio que obliga a Gustavo Bares a explicar públicamente una situación personal y familiar que hasta ahora permanecía fuera del debate electoral.
No corresponde anticipar una culpabilidad que no ha sido determinada. Pero tampoco corresponde esconder la pregunta debajo de la alfombra. Porque las elecciones pasan. Los dirigentes pasan. Los presidentes pasan. Los cargos pasan. Pero la credibilidad queda.
Y en el fútbol del interior, donde tantas veces se reclama transparencia, unidad y respeto por las instituciones, quizás esta sea una buena oportunidad para que todos —candidatos, dirigentes, confederaciones y electores— entiendan que antes de levantar la mano para votar hay una obligación mucho más sencilla: mirar de frente los hechos.
Durazno espera. El fútbol del interior también. Y el reloj ya está marcando:
36 DÍAS.
DIARIO URUGUAY
Periodismo que pregunta cuando otros prefieren callar.
Fuentes: SAN JOSE AHORA – RADIO 41 – PRIMERA HORA – AZUL FM – VISION CIUDADANA