80° Aniversario/ Por Diario Uruguay EDUARDO MÉRICA para PERIODISTAS EN RED.
Este martes 14 de julio no se cumplen solamente ochenta años de la fundación de la Organización del Fútbol del Interior (OFI). Se cumplen ocho décadas de una rebelión. Ocho décadas de una declaración de independencia deportiva. Ocho décadas del día en que un grupo de dirigentes del interior decidió que había llegado el momento de dejar de pedir permiso para existir. La OFI no nació como un regalo de la Asociación Uruguaya de Fútbol. Nació como respuesta a décadas de indiferencia, centralismo y subordinación. Y esa verdad histórica, escrita en documentos oficiales, parece hoy más olvidada que nunca.

Porque la pregunta que debería recorrer cada Liga del Interior es tan sencilla como incómoda:
¿Qué pensarían hoy aquellos fundadores si vieran la relación actual entre la OFI y la AUF?
Difícilmente alguien pueda responder mejor esa pregunta que la memoria del doctor Isidoro Leirana, presidente de la Liga de Fútbol de Paysandú, el hombre que en 1946 tuvo el coraje político de encabezar el levantamiento institucional del fútbol del Interior. No fue un gesto menor. Fue Paysandú quien decidió decir basta.
Fue Paysandú quien denunció públicamente que la Asociación Uruguaya de Football había convertido al Consejo Permanente del Interior en un organismo sin autonomía, sin poder y sin capacidad de defender los intereses de las Ligas. Y cuando la respuesta de la Asociación fue devolver la nota “por improcedente”, Leirana no retrocedió. Hizo exactamente lo contrario. Convocó al Interior. Llamó a las Ligas.
Encendió una revolución institucional que terminaría los días 13 y 14 de julio de 1946 con el Congreso Fundacional de la Organización del Fútbol del Interior. No era una discusión administrativa. Era una lucha por la dignidad. Los documentos históricos son contundentes.
Las Ligas de San José, Artigas, Cerro Largo, Flores y muchas otras coincidían en un diagnóstico demoledor: el Interior no podía seguir dependiendo de un organismo que administraba un fútbol profesional montevideano mientras ignoraba sistemáticamente las necesidades del resto del país. Aquellos dirigentes hablaban de autonomía. Hablaban de igualdad. Hablaban de respeto. Jamás hablaron de subordinación.
Ochenta años después, DIARIO URUGUAY considera que ese espíritu fundacional atraviesa uno de sus momentos más delicados. La discusión ya no pasa únicamente por los recursos económicos. Ni siquiera por la organización de campeonatos. La discusión es mucho más profunda. Tiene que ver con la identidad misma de la OFI.
Mientras la AUF impulsa competencias nacionales bajo su conducción exclusiva, numerosos dirigentes e hinchas del Interior observan con preocupación que el protagonismo histórico de la Organización del Fútbol del Interior aparece cada vez más diluido.
La llamada Copa Uruguay, presentada como un torneo integrador, es vista por muchos sectores del Interior como un símbolo de ese proceso. Porque resulta inevitable formular una pregunta:
¿Puede hablarse de integración cuando la organización histórica que representa al fútbol del Interior NO aparece reflejada en la identidad institucional de la competencia?
La integración no consiste solamente en invitar clubes. Integrar significa compartir decisiones. Compartir conducción. Compartir protagonismo. Compartir reconocimiento. De lo contrario, la integración corre el riesgo de convertirse únicamente en un discurso.
La historia demuestra que la OFI jamás fue creada para administrar torneos diseñados desde Montevideo. Fue creada precisamente para evitar que el Interior quedara reducido a un papel secundario. Por eso duele mirar el presente. Porque aquellos hombres que se reunieron en el Club Residentes de San José, en Montevideo, no viajaron cientos de kilómetros para construir una oficina administrativa.
Construyeron un gobierno propio del fútbol del Interior. Lo escribieron con absoluta claridad. Querían un organismo autónomo. Querían igualdad institucional. Querían dejar atrás la dependencia que había caracterizado durante décadas la relación con la Asociación Uruguaya de Football. Esa es la verdadera historia. No una interpretación. No una leyenda.
Está escrita en las actas, en las cartas y en los documentos oficiales que dieron origen a la OFI.
Ochenta años después, la mayor amenaza para cualquier institución no siempre proviene de un adversario externo. También puede surgir cuando se pierde la memoria de aquello que justificó su nacimiento.
DIARIO URUGUAY con PERIODISTAS EN RED inicia hoy una serie especial dedicada a reconstruir, documento por documento, la verdadera historia de la creación de la Organización del Fútbol del Interior. No para alimentar nostalgias. Sino para recordar que las instituciones sobreviven mientras sean fieles a las razones que las hicieron nacer. Y porque ningún aniversario tiene sentido si se celebra olvidando el legado de quienes tuvieron el coraje de enfrentarse al poder para defender al Interior del país.
La historia comenzó hace ochenta años. Y todavía tiene mucho para decir.
