Por Periodistas en Red /HISTORIANDO LA OFI para DIARIO URUGUAY.
Hay actas que registran resoluciones administrativas. Y hay otras que, con el paso del tiempo, terminan convirtiéndose en verdaderos documentos políticos. La Nº 09 del Consejo Ejecutivo de la Organización del Fútbol del Interior (OFI), correspondiente al 30 de agosto de 2022, pertenece claramente a este último grupo. Lejos de limitarse a aprobar expedientes o analizar campeonatos, aquella reunión mostró una organización atravesada por tensiones electorales, diferencias jurídicas, enfrentamientos personales y profundas discrepancias sobre el futuro institucional del fútbol del Interior. La presidencia de Mario Cheppi transitaba entonces uno de sus momentos más delicados.

El conflicto de Canelones Interior volvía al centro de la escena
Sin embargo, el verdadero terremoto llegaría con el denominado Informe Trivel.
El presidente Mario Cheppi había solicitado al abogado Leopoldo Trivel un análisis jurídico sobre el conflicto institucional que enfrentaba a las ligas de Canelones Interior. El problema llevaba más de un año sin solución y ya había llegado incluso al Ministerio de Educación y Cultura. Lo que parecía una consulta técnica terminó transformándose en un intenso debate político.
Cheppi reconoció abiertamente que no compartía totalmente la resolución que había adoptado el Congreso de OFI respecto al conflicto. Su preocupación era sencilla:
¿Qué ocurriría si el Sector no cumplía con realizar las elecciones el 15 de octubre, fecha fijada por el Congreso?
Para evitar un nuevo fracaso institucional propuso crear un mecanismo de facilitación encabezado por el gerente Carlos Segura, procurando acercar posiciones entre las partes enfrentadas.
Un Ejecutivo dividido casi exactamente por la mitad
La discusión dejó expuesta una fractura que ya nadie podía ocultar. Mientras algunos consejeros entendían que el Ejecutivo debía actuar para garantizar el cumplimiento de las decisiones institucionales, otros sostenían que cualquier nueva intervención implicaría desconocer la autoridad soberana del Congreso. Los argumentos se sucedieron durante varios minutos. Luis Fabiani recordó que las autoridades cuestionadas habían participado normalmente en Congresos y campeonatos.
Jorge Ortiz sostuvo que solamente un nuevo Congreso podía modificar lo ya resuelto. Luis Camargo cuestionó incluso la precisión jurídica del informe elaborado por Trivel. Héctor Leites entendió que el abogado había ido mucho más allá de lo solicitado por el Ministerio.
Franklin Nilo Scarpa, en cambio, afirmó que el Ejecutivo había mantenido artificialmente una situación institucional irregular durante demasiado tiempo. Las posiciones eran irreconciliables.
La votación confirmó la grieta
Cuando llegó el momento de votar, el resultado fue contundente. La propuesta de analizar conjuntamente el Informe Trivel y la documentación presentada por las ligas fue rechazada.
El marcador quedó 7 votos contra 6.
Una diferencia mínima. Pero políticamente enorme. Era la demostración numérica de que el Consejo Ejecutivo estaba partido prácticamente en dos bloques. Pocos minutos después, otra votación volvió a reflejar exactamente la misma correlación de fuerzas.
Las elecciones ya estaban presentes
Aunque formalmente se discutía un conflicto institucional, todos entendían que el verdadero trasfondo era la elección presidencial que se aproximaba. Fue entonces cuando comenzaron las acusaciones más fuertes.
Scarpa denunció que determinadas decisiones buscaban preservar un voto decisivo para las próximas elecciones. Píriz respondió sin rodeos. Reconoció públicamente que apoyaba la candidatura de Sebastián Sosa porque entendía que representaba “lo mejor para la OFI”. Incluso afirmó que había concurrido a distintos ámbitos defendiendo esa candidatura.
La campaña electoral había ingresado definitivamente a la sala del Ejecutivo.
La intervención que conmovió la reunión
Pero quizás el momento más impactante de toda la sesión llegó casi al final. La consejera Graciela Cáceres, una de las dirigentes más respetadas del Ejecutivo, tomó la palabra para dejar una constancia que quedó registrada textualmente en el acta. Manifestó su repulsión por la presencia de personas que —según expresó— solamente asistían cuando determinados temas afectaban intereses concretos.
Luego fue todavía más lejos. Dijo que le “asqueaba” el comportamiento del consejero Eduardo Píriz. Y agregó una frase que refleja el enorme nivel de tensión que vivía aquel Ejecutivo. Afirmó que la situación le había provocado incluso vómitos. Inmediatamente abandonó la sala.
Su intervención marcó uno de los momentos más duros registrados en las actas oficiales de la organización.
Un cierre cargado de simbolismo
Tras la salida de Cáceres continuaron los cruces. Scarpa abandonó también la reunión. Píriz defendió su postura política. Cheppi intentó separar los intereses comerciales de las decisiones institucionales. Y la sesión terminó exactamente a las 16:20 horas. Sobre el papel, apenas otra reunión semanal. En la práctica, una radiografía perfecta del clima que atravesaba la OFI en los meses previos a una elección decisiva.
Mucho más que un acta
Vista con la perspectiva del tiempo, el Acta Nº 09 permite comprender que la presidencia de Mario Cheppi ingresaba en una etapa donde los conflictos institucionales comenzaban a mezclarse con las disputas electorales, las diferencias jurídicas y las tensiones personales.
El Informe Trivel nunca fue simplemente un informe jurídico. Las intervenciones de Graciela Cáceres nunca fueron únicamente una descarga emocional. Y las votaciones 7 a 6 reflejaban mucho más que una diferencia circunstancial. Eran el síntoma de una organización que discutía, simultáneamente, el presente, el poder y el futuro del fútbol del Interior.
Aquella tarde de agosto de 2022 quedó escrita en un acta oficial. Pero, sobre todo, quedó grabada como uno de los capítulos más intensos y reveladores de la historia contemporánea del gobierno de la OFI bajo la presidencia de Mario Cheppi.
Fuente: ACTA Nº 09 – 30.08.2022