La detención del periodista de Bella Unión, Fabrizio Barboza, mientras realizaba la cobertura de un siniestro de tránsito sobre la Ruta 3, abrió mucho más que una discusión sobre un procedimiento policial. Puso nuevamente sobre la mesa una vieja realidad que los comunicadores del interior conocen demasiado bien: cuando el problema ocurre lejos de Montevideo, la solidaridad suele llegar tarde o simplemente no llega. Barboza denunció haber sido privado de libertad luego de registrar imágenes de un accidente de tránsito. Según su relato, se encontraba realizando una cobertura periodística habitual cuando fue trasladado a una dependencia policial bajo la presunta acusación de obstrucción a la Justicia. Posteriormente, la Fiscalía dispuso su libertad.
“Cada vez que un periodista del interior atraviesa una situación compleja, reaparece una sensación que se repite desde hace décadas: la existencia de dos periodismos. Uno visible, concentrado en la capital, con capacidad de instalar temas en la agenda pública”.

PERIODISTAS EN RED/Desde Bella Unión PODCAST de ROMAN NAPP y EDUARDO MERICA para DIARIO URUGUAY.
La Jefatura de Policía de Artigas sostiene una versión diferente. Afirma que el comunicador permaneció dentro de un área bajo análisis y que la medida fue adoptada para evitar una eventual alteración de indicios en la escena del siniestro. Será la investigación correspondiente la que determine responsabilidades y establezca si el procedimiento fue correcto o si existieron excesos. Pero hay otro aspecto de esta historia que golpea con la misma fuerza que la propia detención.
“La prensa de la capital se dio por enterada e hizo caso omiso a mi llamado de atención. Y yo pienso que no es justo. No creo que sea el camino, dar la cara al costado”
Durante declaraciones realizadas a Periodistas en Red, Barboza manifestó que varios medios nacionales y reconocidos periodistas de Montevideo fueron informados de lo ocurrido. Según señaló, las respuestas nunca llegaron. El silencio fue la contestación. Y ese silencio duele.
Duele porque Fabrizio Barboza no es un desconocido para el ambiente periodístico. Durante años trabajó y colaboró con medios de alcance nacional. Sin embargo, cuando denunció haber terminado en un calabozo por realizar su trabajo, el respaldo mediático masivo no apareció. No es la primera vez que sucede.
Cada vez que un periodista del interior atraviesa una situación compleja, reaparece una sensación que se repite desde hace décadas: la existencia de dos periodismos. Uno visible, concentrado en la capital, con capacidad de instalar temas en la agenda pública. Y otro que trabaja en pueblos, ciudades fronterizas y localidades alejadas de los grandes centros de decisión, donde muchas veces las denuncias terminan perdiéndose en el ruido de la indiferencia.
El episodio también volvió a poner bajo la lupa el papel de algunas organizaciones que afirman representar a todos los periodistas del país. Muchos comunicadores del interior cuestionan desde hace años una representación que consideran distante de los problemas reales que enfrentan diariamente.
“En Montevideo están todos los medios enterados de lo que pasó. Te puedo decir: que Canal 10… me da mucha bronca tener que decirlo… pero hoy Canal 10, es el que le hace muchos mandados al gobierno. También Canal 4 y Alfonso Lessa”
La crítica no apunta a la existencia de asociaciones periodísticas. Todo lo contrario. La discusión gira en torno a si esas organizaciones reaccionan con la misma energía cuando los afectados son trabajadores de prensa del interior profundo o si solamente aparecen cuando los conflictos ocurren dentro del circuito mediático montevideano.
Lo ocurrido en Bella Unión trasciende a Fabrizio Barboza.
Lo que está en debate es si un periodista puede documentar un hecho de interés público sin terminar privado de libertad. Lo que está en discusión es si los comunicadores reciben el mismo respaldo independientemente del lugar donde trabajan. Y lo que vuelve a quedar expuesto es una fractura histórica entre el Uruguay mediático centralizado y el Uruguay real que informa desde el territorio.
La investigación administrativa sigue su curso. Mientras tanto, una pregunta continúa sin respuesta: Si un periodista termina detenido durante una cobertura y gran parte del sistema periodístico nacional mira para otro lado, ¿quién defiende realmente a los periodistas cuando los problemas ocurren lejos de Montevideo?
“A mí me pusieron en tela de juicio de que era un supuesto… supuesto… supuesto. ¿No?. Cuando yo no soy un supuesto. Porque soy una persona que está registrada en Jefatura…”


COMUNICADO DE PRENSA
PERIODISTAS EN RED ASOCIADOS
SOLIDARIDAD CON EL COLEGA FABRIZIO BARBOZA Y DEFENSA DEL DERECHO A INFORMAR
Uruguay, 8 de junio de 2026
La Comisión Directiva de Periodistas en Red Asociados expresa su profunda preocupación ante los hechos ocurridos en la ciudad de Bella Unión, departamento de Artigas, que tuvieron como protagonista al colega periodista Fabrizio Barboza, quien fue detenido mientras realizaba tareas de cobertura informativa en el lugar de un accidente de tránsito.
Como asociación integrada por periodistas y comunicadores de distintos puntos del país, entendemos que toda situación que involucre restricciones al ejercicio de la actividad periodística merece la máxima atención y un análisis serio, responsable y respetuoso de las garantías democráticas.
La libertad de prensa, el acceso a la información y el derecho de la ciudadanía a estar informada constituyen pilares fundamentales de una sociedad democrática. Del mismo modo, consideramos imprescindible que las actuaciones de todos los organismos públicos se desarrollen dentro del marco legal y con absoluto respeto a los derechos individuales.
En virtud de las versiones públicas conocidas hasta el momento y de la investigación administrativa anunciada por las autoridades competentes, exhortamos a que los hechos sean esclarecidos con transparencia, objetividad y celeridad, permitiendo determinar con precisión las circunstancias que rodearon este episodio.
Asimismo, expresamos nuestra solidaridad con el colega Fabrizio Barboza y reafirmamos nuestro compromiso permanente con la defensa de todos los trabajadores de la comunicación, especialmente aquellos que desarrollan su tarea diaria en el interior del país, muchas veces en condiciones complejas y con recursos limitados.
Periodistas en Red Asociados seguirá acompañando de cerca la evolución de este caso, convencido de que el respeto mutuo entre instituciones públicas, fuerzas de seguridad y medios de comunicación es una condición indispensable para fortalecer la convivencia democrática y el derecho a la información.

