El próximo 25 de mayo, en el Espacio Cultural Gobbi, Paysandú no será solo sede de una jornada más: será el punto de encuentro de una urgencia que el país ya no puede seguir postergando. El Proyecto ECHO aterriza con una consigna clara y directa —“Del Cerro a Bella Unión: hablemos de salud mental”—, pero con una profundidad que va mucho más allá de una simple convocatoria. Porque lo que está en juego no es un tema técnico. Es una realidad. Uruguay arrastra cifras que duelen. La salud mental dejó de ser un asunto silencioso para convertirse en una verdadera emergencia social. Y en ese escenario, la llegada de ECHO no es casual: es una respuesta.

Impulsado en el país por el doctor Henry Cohen y respaldado por el Congreso de Intendentes, el proyecto propone algo tan simple como revolucionario: romper el monopolio del conocimiento. Llevar la especialidad a donde nunca llega. Conectar a quienes están en la primera línea —docentes, médicos, referentes comunitarios— con quienes concentran la experiencia. No se trata de trasladar pacientes. Se trata de trasladar saber.
Desde su origen en Estados Unidos hasta su desarrollo en Uruguay junto a la Universidad de la República, ECHO ha construido una red que hoy funciona como una verdadera comunidad. Una donde cada caso concreto importa, donde cada voz suma, y donde el conocimiento deja de ser vertical para convertirse en colectivo.
Paysandú será ahora uno de esos nodos. Con la presencia de figuras como Nicolás Olivera y equipos técnicos de primer nivel, la jornada pondrá el foco donde más duele: la salud mental en adolescentes y niños. Un terreno sensible, muchas veces invisibilizado, pero donde se juegan las historias más frágiles y urgentes. El desafío es enorme. Pero también lo es la decisión.
Porque cada día que pasa sin abordar este tema es, como se dijo, una respuesta que no llega. Y este proyecto —con sus 18 meses de trabajo, sus teleclínicas y sus encuentros presenciales— no promete soluciones mágicas. Propone algo más serio: empezar a cambiar la dirección. Que la aguja deje de marcar tragedia. Que el conocimiento llegue antes que el daño.
El 25 de mayo, Paysandú no solo recibe un proyecto. Recibe una oportunidad.
Fuente: Juan Pesce