“Si uno es muy feliz, no tiene tiempo que perder escribiendo”.
En la frontera viva de Rivera–Livramento, donde los idiomas se mezclan y las identidades dialogan sin permiso, Diario Uruguay se encontró con uno de los pensadores más hondos y desafiantes de la literatura nacional: Tomás de Mattos. No fue un encuentro casual ni ligero. Fue, desde el primer momento, una conversación con peso, con densidad, con esa rara cualidad de lo auténtico. De Mattos no concede. No suaviza. No especula. Habla como escribe: con una lucidez que atraviesa, con una honestidad que a veces incomoda, pero que siempre ilumina. Y es precisamente desde ese lugar —sin máscaras, sin atajos— que esta entrevista cobra sentido. Porque aquí no se habla solo de literatura. Se habla del país. De la historia que todavía nos duele. De la cultura como campo de batalla. De la prensa y su responsabilidad. Y, sobre todo, del ser humano enfrentado a sus propias contradicciones.


ENTREVISTA/Desde la frontera Rivera Livramento EDUARDO MÉRICA para Diario Uruguay.
Autor imprescindible, formado en la sensibilidad de Washington Benavides, De Mattos ha construido una obra que no se deja consumir: se discute, se mastica, se vuelve a leer. Desde ¡Bernabé, Bernabé! hasta La fragata de las máscaras y A la sombra del paraíso, su literatura es una invitación constante a mirar donde cuesta. Esta entrevista nace en ese mismo espíritu. No busca respuestas fáciles. Busca sentido. Y en tiempos donde todo parece correr, detenerse a escuchar a Tomás de Mattos no es un lujo. Es una necesidad.
Así, sin rodeos ni concesiones, piensa y habla Tomás de Mattos, uno de los escritores más lúcidos y complejos de la literatura uruguaya. Y es desde esa honestidad intelectual —a veces incómoda, siempre profunda— que se construye esta entrevista realizada por Diario Uruguay, en una mañana tranquila de la frontera norte, donde la conversación se vuelve reflexión y la palabra recupera su peso. Cuando Tomás de Mattos despierta y acepta el diálogo, sabe que no se trata de una entrevista más. Es una oportunidad para pensar el país, la cultura, la literatura, la prensa, la historia y al ser humano en su permanente tensión entre construcción y destrucción.
Autor fundamental, tacuaremboense nacido en Montevideo, formado en la sensibilidad literaria de Washington Benavides, De Mattos ha sabido narrar como pocos los claroscuros del alma humana, el conflicto moral, la historia como materia viva y la fragilidad de los valores. Su obra —desde ¡Bernabé, Bernabé! hasta La fragata de las máscaras y A la sombra del paraíso— es una invitación constante a la perplejidad y al pensamiento crítico.
En esta charla, Tomás de Mattos habla sin filtros:
- De la decadencia de la prensa uruguaya
- Del rol histórico del periodismo como puente entre autor y sociedad
- De la política, la fe, los ideales y sus contradicciones
- De la escritura como soledad, viaje interior y forma de ausencia
- De la historia, la libertad y la responsabilidad moral del hombre
También hay memoria, frontera, autocrítica y una mirada serena sobre el paso del tiempo. No hay impostura ni búsqueda de impacto: hay pensamiento, experiencia y una defensa férrea del respeto al misterio. Esta entrevista no busca convencer. No pretende complacer. Por eso advertimos antes de leer o escuchar: lo tomás o lo dejás. Porque Tomás de Mattos no se explica: se enfrenta. Y en ese enfrentamiento, el lector y el oyente salen transformados.

TOMÁS DE MATTOS | FRASES DESTACADAS
“Si uno es muy feliz, no tiene tiempo que perder escribiendo.”
“Hay una decadencia enorme en la prensa uruguaya.”
“El Uruguay se podía jactar de tener un gran eslabón entre el público y el autor: la prensa.”
“Las historias que he contado pueden verse como procesos de autoconstrucción o autodestrucción.”
“Los ideales no siempre son nítidos y muchas veces, al intentar cumplirlos, producimos efectos contrarios.”
“Escribir es un viaje, un ensimismamiento, una forma grave de ausencia.”
“Si no te quedás en soledad con tus personajes, no los comprendés.”
“La historia es siempre mejor novelista que la fantasía humana.”
“La flexibilidad es admisible en los caminos; las metas deben ser inconmovibles.”
“Ante toda frustración: paciencia y a barajar, pero no abandonar el juego.”
“El hombre es un sujeto libre: puede construirse o convertirse en una bestia.”
“Una de las enseñanzas primordiales de Jesús es el respeto al misterio.”
“La vida nos obliga a cambiar el enfoque, aunque no siempre seamos conscientes de ello.”