U2030: cuando el fútbol del interior empieza a perder su dueño
Lo que ocurrió en Montevideo con el lanzamiento del Centro de Formación Futbolística de Alto Rendimiento U2030 dejó algo mucho más grave que una simple presentación institucional. Dejó al descubierto una disputa de poder. Una avanzada política. Una señal inequívoca de que el fútbol del interior está siendo absorbido lentamente por intereses que ya ni siquiera se molestan en disimular. Porque el problema no es el proyecto. El proyecto U2030 nació como una idea formidable. Un centro de formación pensado para el desarrollo juvenil, para darle oportunidades al interior profundo, para que Soriano pudiera convertirse en referencia nacional en captación y crecimiento deportivo. Y según recordó Heber Scirgalea, uno de sus impulsores originales, el proyecto tiene cuatro patas clarísimas: OFI, SENADE, Intendencia y Liga de Fútbol de Soriano.
LA OFI MONTEVIDEANA/Desde la frontera Rivera Livramento EDUARDO MÉRICA para DIARIO URUGUAY.
INSISTIMOS: Y según recordó Heber Scirgalea, uno de sus impulsores originales, el proyecto tiene cuatro patas clarísimas: OFI, SENADE, Intendencia y Liga de Fútbol de Soriano. No AUF. Sin embargo, en el lanzamiento oficial habló Ignacio Alonso. Y no habló el presidente de la Liga de Soriano, Pablo Marrero. Ahí está el escándalo. Ahí empieza la indignación.
Porque cuando un presidente de la AUF desembarca en territorio OFI en plena campaña electoral, recorriendo departamentos, prometiendo canchas sintéticas y apoyando públicamente a un candidato determinado para conducir el fútbol del interior, ya no estamos frente a una “visita institucional”. Estamos frente a una operación política descarada.
Scirgalea lo dijo sin anestesia:
“¿Por qué le dieron la palabra a Alonso si la AUF no integra el proyecto U2030?” La pregunta retumba sola. Y duele más todavía porque nadie la responde.

El lanzamiento se hizo en Montevideo y no en Soriano. Hablaron autoridades, dirigentes y representantes varios. Pero el presidente de la Liga local, que además es candidato a presidir la OFI, quedó silenciado. Corrido de escena. Invisible en SU propio proyecto. Eso no es casualidad. Eso es mensaje. Eso es disciplinamiento.Eso es poder.
Mientras tanto, Ignacio Alonso continúa recorriendo el interior como si OFI fuera una extensión administrativa de la AUF. Artigas. Soriano. Canelones. Promesas. Gestos. Presencias. Fotos. Apoyos. Todo mezclado peligrosamente entre gestión y campaña. Y lo más preocupante no es Alonso. Lo más preocupante es el silencio.
El silencio de dirigentes que aceptan esta invasión como algo natural. El silencio de quienes hoy permiten que desde Montevideo se marque el rumbo político del fútbol chacarero. El silencio de quienes parecen haber olvidado que OFI nació justamente para defender la autonomía del interior.
Scirgalea fue todavía más lejos:
“Esto se transformó en algo político y egoísta.” Y tiene razón.
Porque el fútbol del interior corre el riesgo de dejar de decidir por sí mismo. Porque detrás de discursos modernos, centros de alto rendimiento y palabras elegantes, empieza a aparecer una estructura donde el poder real se concentra cada vez más arriba y cada vez más lejos de las ligas. La pregunta ya no es quién gana la elección de OFI.
La pregunta verdadera es:
¿quién va a gobernar OFI después? ¿Los dirigentes del interior? ¿O quienes necesitan esos votos para sostener poder en AUF? La pelota no se mancha, decía Maradona. Pero la política desmedida sí puede manchar el alma del fútbol del interior. Y quizás lo más triste de todo sea esto: el proyecto U2030 nació para formar juveniles… y terminó exponiendo cómo algunos quieren formar obediencias.
Fuente del audio: Joselo Benavídez
